Micromundo interno: cómo los bichitos habitan nuestro cuerpo y qué hacer para recuperar el equilibrio
Dentro de tu cuerpo vive un universo invisible. Un micromundo de bacterias, parásitos y hongos que no solo influyen en tu digestión o en tu salud física, sino también en tu energía, tus emociones y hasta en tus pensamientos.
No somos solo humanos: tenemos 10 veces más microorganismos que células humanas. Ellos cumplen funciones vitales, pero cuando pierden el equilibrio, pueden condicionar tu vida entera.
Hoy quiero llevarte a comprender cómo funcionan estos “bichitos” y qué podés hacer para volver a tu eje, reconectar con tu biología y recuperar tu poder.
Comprender a nuestros bichitos internos
Un universo dentro tuyo
Cada microorganismo cumple un rol: las bacterias transportan neurotransmisores del intestino al cerebro, los hongos equilibran procesos, los parásitos ayudan a limpiar toxinas. Son parte de nosotrxs.
El problema aparece cuando ese micromundo se desequilibra:
Exceso de bacterias dañinas → inflamación y disbiosis intestinal.
Sobrecrecimiento de hongos (ej. cándida) → miedos, inseguridad, bajones emocionales.
Exceso de parásitos → ansiedad, irritabilidad, deseos de azúcar constantes.
Los parásitos como espejo
Lejos de ser “enemigos”, muchos parásitos cumplen funciones nobles: se alimentan de metales pesados y toxinas, permitiendo que sigamos vivos en un mundo lleno de químicos. El conflicto es el exceso: cuando encuentran terreno fértil (hábitos tóxicos, ultraprocesados, azúcar, estrés) crecen más de lo que deberían.
Incluso manipulan nuestra neuroquímica: segregan sustancias que nos hacen desear justo lo que los alimenta. Por eso aparecen los antojos irresistibles de harinas, azúcar o lácteos.
📽️ Para entender cómo estos bichitos pueden manipular el comportamiento, mirá este video:
👉 Parásitos que manipulan el cerebro
Una relación biológica y espiritual
Nuestros bichitos no solo cargan memoria genética, también memorias de clan. Movernos hacia la limpieza es mover estructuras internas, físicas y emocionales. Por eso los procesos de desparasitación y limpieza son también un viaje espiritual profundo.
Práctica: cómo empezar a limpiar y recuperar tu equilibrio
1. Cambiá tu alimentación
Primer paso: dejá ultraprocesados y alimentos empaquetados. Volvé a la comida real: carnes, verduras, frutas.
Segundo paso: eliminá azúcar y harinas. Observá qué te pasa física y emocionalmente cuando tu cuerpo no recibe lo que tus bichitos piden.
2. Escuchá las señales de tu cuerpo
Picores en ojos o nariz.
Ansiedad repentina por dulces.
Irritabilidad o bajones emocionales.
Son señales de que los microorganismos están intentando dirigir tu comportamiento.
3. Elegí el momento adecuado
En luna llena, muchos parásitos bajan al intestino para reproducirse: es un momento ideal para iniciar limpiezas, porque están más accesibles para ser eliminados.
4. Cambiá el terreno, no declares guerra
No se trata de “matar” a los bichitos, sino de dejar de darles el ambiente que necesitan. Cuando el terreno deja de ser fértil para ellos, se van. El enfoque no es bélico: es de soberanía y equilibrio.
5. Acompañalo con hábitos de vida
Movimiento diario.
Conexión con la tierra y el sol.
Gestión emocional y menos pantallas.
Descanso profundo.
Los hábitos son la base: sin ellos, ningún protocolo sirve.
Tu cuerpo no está “roto”. Solo necesita volver al equilibrio. Entender a tus microorganismos es entenderte a vos misma: reconocer que gran parte de tu energía, tus emociones y hasta tu forma de pensar pueden estar influenciadas por estos seres diminutos.
La buena noticia: vos podés recuperar la soberanía. Al cambiar tu alimentación, tus hábitos y tu relación con este micromundo, no solo limpias tu cuerpo: también limpias memorias, emociones y patrones que no te pertenecen.
📽️ Te dejo además este video para reflexionar sobre cómo los parásitos impactan en nuestra conducta y lo importante que es recuperar la soberanía de tu cuerpo:
👉 Parásitos y control del comportamiento
🌱 La limpieza no es solo biológica, es espiritual. Es volver al eje, al origen, a tu verdad.