DE TEMER UN EMBARAZO A
TEMER NO PODER TENERLO
Después de los 30 existen dos posibilidades que pueden aterrarnos por igual: estar embarazadas cuando no queremos vs. no poder quedar embarazadas cuando finalmente lo deseemos.
Dos caras de una misma moneda: no conocer nuestra fertilidad.
Durante gran parte de nuestra vida fértil nos enseñaron a tenerle miedo a la concepción.
Nos enseñaron a “cuidarnos” para no quedar embarazadas. A inhibir nuestro ciclo. A confiar en una aplicación para saber cuándo estamos “ovulando”. A convivir con dolores, síndrome premenstrual o ciclos irregulares como si fueran simplemente parte de ser mujer.
Pero muy pocas aprendimos cuántas poquitas horas del mes somos realmente fértiles, cómo reconocer que estamos ovulando o qué necesita nuestro cuerpo para sostener una buena salud hormonal y reproductiva.
Y después llegan los 30, con pareja o sin aún más, el miedo empieza a darse vuelta.
¿Y si cuando quiera ser madre no puedo?
¿Debería empezar a buscar antes?
¿Tengo que congelar los óvulos?
¿Hasta cuándo puedo esperar?
¿Mi ciclo es realmente saludable?
¿Estoy ovulando?
¿Hay algo que podría empezar a hacer ahora?
Esta masterclass nace en ese punto exacto.
No para empujarte hacia la maternidad ni para decirte cuándo deberías ser madre.
Sino para que la decisión que tomes sobre tu fertilidad no nazca del miedo ni del desconocimiento de tu propio cuerpo.
NO NECESITÁS QUERER SER MADRE HOY
PARA CUIDAR TU FERTILIDAD
Quizás ya sabés que querés gestar y querés comenzar a preparar tu cuerpo para concebir.
Quizás sabés que querés ser madre, pero todavía no.
Quizas tenés +30 y simplemente empezó a aparecer esa pregunta incómoda de fondo: “¿Y si espero y después no puedo?”
O quizás definitivamente no querés tener hijos, pero sabés o intuís que tu fertilidad tiene un valor mucho más grande que la posibilidad de reproducirte.
Todas tienen lugar en esta conversación.
Porque la base que necesitamos para preparar un embarazo saludable y la que necesitamos para construir una mejor salud hormonal comparten muchísimo terreno.
No deberíamos necesitar desear un hijo para empezar a valorar nuestra fertilidad como uno de los grandes tesoros de nuestra biología.
¿QUÉ VAMOS A TRABAJAR?
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Empecemos por una de las cosas más básicas que deberían habernos enseñado sobre nuestro cuerpo: no somos fértiles todos los días del mes.
Vamos a entender qué sucede alrededor de la ovulación, cuál es nuestra ventana fértil y qué señales produce nuestro propio cuerpo para que podamos reconocerla.
Sangrar tomando anticonceptivos hormonales no necesariamente es menstruar
Podemos haber sangrado todos los meses durante años y, aun así, no haber tenido un ciclo menstrual fisiológico.
Vamos a entender de manera sencilla qué sucede con la ovulación y el ciclo bajo distintos métodos hormonales y por qué es importante conocer esta diferencia.
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Dolor, síndrome premenstrual, irregularidad, características del sangrado, cambios en el moco cervical, libido, energía...
En lugar de mirar cada síntoma por separado, vamos a empezar a leerlos como información que nuestro cuerpo nos está dando.
Después de los 30: ¿deberíamos empezar a preocuparnos por nuestra fertilidad?
Edad, reserva ovárica, calidad ovocitaria, búsqueda de embarazo, postergar la maternidad, congelar óvulos...
Hay muchísimo miedo y muchísimo ruido alrededor de estos temas.
Vamos a ordenar algunas ideas para empezar a hacernos mejores preguntas sobre nuestra fertilidad y sobre aquello que sí podemos comenzar a cuidar hoy.
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No importa si querés concebir en los próximos meses o dentro de algunos años.
Vamos a llevarnos herramientas concretas de nutrición, suplementación y hábitos que podemos empezar a trabajar para favorecer nuestra salud hormonal y reproductiva.
Porque preparar el terreno no debería comenzar el día que decidimos buscar un positivo.
Puede empezar mucho antes
NOS ENSEÑARON A EVITAR EL EMBARAZO.
PERO NO NOS ENSEÑARON A CONOCER NUESTRA FERTILIDAD.
Durante años el mensaje fue:
“Cuidate.”
Y cuidarnos significaba, casi exclusivamente, no quedar embarazadas.
Nos enseñaron cómo evitar la concepción mucho antes de explicarnos cómo ocurre.
Pero llega un momento —y para muchísimas mujeres ese momento aparece después de los 30— en el que la pregunta cambia.
Pasamos de:
“¿Y si quedo embarazada?”
a
“¿Y si cuando quiera quedar embarazada ya no puedo?”
Y entre una pregunta y la otra pueden haber pasado 10, 15 o 20 años sin que nadie nos enseñara realmente a conocer nuestra fertilidad.
Ese vacío de información es el que quiero empezar a cerrar con esta masterclass.
No necesitás decidir hoy si querés ser madre.
No necesitás estar buscando un embarazo.
No necesitás tener un diagnóstico.
Pero sí creo que hay algo que deberíamos recuperar:
el conocimiento de nuestra propia biología.
Para poder decidir si queremos evitar un embarazo.
Para poder reconocer cuándo queremos buscarlo.
Para poder prepararnos antes de concebir.
Y también para poder elegir no gestar nunca, sin que eso signifique renunciar a una función de nuestro cuerpo que merece ser conocida y cuidada.
Después de los 30, conocer tu fertilidad deja de ser información para “algún día”.
Es información para vos, hoy.
INVERSIÓN DE LA MASTERCLASS
$25.000 ARS · 25 USD
Una pequeña inversión para acceder a información que puede cambiar la forma en la que entendés y cuidás tu fertilidad de acá en adelante.